Cultivando saberes

Huertas escolares

Las huertas escolares pueden ser una poderosa herramienta para mejorar la calidad de la nutrición, la formación y el fortalecimiento del sentido de pertenencia por el medio ambiente orientado en el agro para los niños y sus familias en las zonas rurales, siempre que se encuentren integrados en el PEI institucional. Dicha huerta escolar se inició en la sede Pontón, no como un requisito de escuela nueva (metodología educativa en las escuelas rurales) sino como un medio por el cual se puede fortaleces valores como el trabajo, la responsabilidad y el compromiso orientados en el amor por la naturaleza, esta idea tiene como objetivo aprender a cultivar diferentes hortalizas y frutas mediante un manejo adecuado del terreno con el fin de multiplicarlo en los hogares rurales y así pueda servir para el consumo de cada familia.

En lo personal como docente de la sede Pontón me motivé a orientar y dirigir esta idea debido al sentido de pertenencia que tengo por el ambiente y por el buen manejo que se le puede dar a este, la mejor manera de compartir mi conocimiento en dicho aspecto y tratar de infundir ese amor por lo natural fue haciendo una huerta escolar en donde cada niño administra su terreno sembrando, desyerbando, abonando y cuidando todo lo que tiene cultivado, de tal manera cada alumno se compromete con lo que hace y por ende se generan responsabilidades las cuales son resaltadas en las diferentes áreas que se dictan en la escuela debido a que dicho proyecto permite transversalizar el conocimiento; cada día en la huerta se vuelve un evento de compartir saberes en donde se generar preguntas las cuales le permiten a cada alumno fortalecer sus saberes, a medida que pasan los días surgen nuevas ideas en donde se toma la huerta escolar como un espacio fuera del aula en donde se practica conocimiento, un rotundo ejemplo es hacer huertas en forma de figuras geométricas en donde aprendemos a sacar área y perímetro, en donde conocemos todos los tipos de figuras geométricas, también colocamos el nombre de cada fruta y hortaliza en pequeños letreros los cuales están escritos en inglés y español, también conocemos los tipos de clima mediante el conocimiento de cada hortaliza y el lugar que más le asienta para poder germinar, en todo caso se hizo de una oportunidad de aprendizaje como una forma de aprender de una manera divertida y práctica.

De manera muy personal me siento agradecido con los niños cuando me preguntan ¿profe vamos a trabajar en la huerta escolar hoy? me siento muy dichoso de saber que lo que se hace les gusta y lo ejecutan con amor, me siento feliz cuando el producido que se saca de la huerta sirve para complementar la minuta de cada hogar, me siento feliz cuando padres de familia se involucran con la huerta escolar tal es el nombre de Fernando Gallego y Alex Villa, estos padres de familia no solo se comprometen con la siembra y cuidado del huerto sino que también comparten lo que saben con los niños. el propósito es continuar con esta metodología educativa y hacer del aprendizaje practico una manera de fortalecer lo que se enseña en el aula, todo muy orientado a divertirnos aprendiendo enfatizado en el amor por lo que se hace.

Una buena cosecha de conocimientos: (BENEFICIOS)

Uno de los beneficios de la huerta escolar es que los niños aprenden a producir alimentos sanos y cómo emplearlos en una nutrición adecuada. El mejor modo de lograrlo es si los productos frescos de la huerta como frutas y verduras se emplean en un comedor escolar ya lo hay en la sede Pontón y como antes lo mencioné, complementar la minuta de cada hogar rural, de tal manera se proporcionará el grueso de la dieta diaria de los alumnos

Además, los huertos escolares también contribuyen a la educación medioambiental y al desarrollo individual y social, al añadir una dimensión práctica. También sirven para reforzar materias básicas del aprendizaje como la lectura, la escritura, la biología y las matemáticas.

Para tener en cuenta:

Invitar a las escuelas a crear huertos de tamaño medio, que puedan ser fácilmente atendidos por estudiantes, profesores y padres de alumnos, que incluyan una gran variedad de hortalizas y frutas nutritivas en donde se utilicen métodos de producción que sean sencillos, de modo que puedan ser fácilmente replicables por los estudiantes y sus familiares en casa.

A pesar del entusiasmo de niños, profesores y padres de familia, los huertos escolares se enfrentan a difíciles desafíos. No todas las escuelas tienen suficiente tierra y agua disponibles. Además, la falta de semillas de calidad puede impedir que los niños repitan en casa lo que han aprendido en clase, con lo anterior se trata de decir que antes de la realización de la huerta escolar ejecutar un plan de trabajo bien estructurado. el fin es superar las dificultades con diferentes estrategias orientadas en el trabajo grupal mancomunado

Con la ayuda de DIOS se generará un impacto educativo en donde se aprecie el espacio agrícola y se plasme en cada hogar con el fín de fortalecer lo aprendido en el aula de clase.

Mis más sinceros agradecimientos a nuestro rector Carlos Mario Londoño Muñetones el cual ha colaborado con diferentes accesorios como el enmallado de la escuela y otras diferentes herramienta de antemano pido que siga motivado con el proyecto con fin de seguir sacando frutos en el aspecto educativo.